Seguir manteniendo sexo con quien hasta hace unos meses era nuestra pareja suele ser poco recomendable. Pero, ¿que tendrá de malo? ¿Por qué a veces cuenta tanto cortar de raíz?
Una pareja después de varios años juntos decide separarse porque simplemente, "ya no había química en ningún ámbito, ni siquiera en el sexual". Cada uno va por su lado y después de algunos meses, vuelven a encontrarse sin ninguna decisión aparente de regreso. Pero claro, una cosa lleva a la otra y pasan la noche juntos. El sexo: increíble.
Dos semanas después repiten el encuentro, lo hacen, sigue siendo totalmente excitante para ambos, el sexo es cada vez mejor. Uno de los temas que había sido conflictivo en los últimos tiempos de la relación, desaparece.
Siguen con esta práctica hasta que uno de los dos comienza a hacer el planteo de volver a ser una pareja, como antes. "''¿Volver?" -pregunta ella- y continúa con su frase como daga en el pecho de su ex: "La verdad es que no quiero tener una relación seria en este momento, ni tampoco cerrarme sólo a tí".
Lo que podía pasar, pasó. Ambos nuevamente vuelven a una situación de dolor, de darse cuenta que sus deseos no coinciden, el duelo que había quedado interrumpido por la "permanencia física" deberá continuar, o lo que es peor, comenzarlo desde cero.
Friday, October 17, 2008
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment